Ahorrar en climatización no es solo cuestión de encontrar las mejores ofertas en aparatos de aire acondicionado o de estar muy concienciado en la lucha contra el cambio climático, sino que es una cuestión que notaremos en nuestro bolsillo un mes tras otro. La instalación de aparatos de aire acondicionado se ha hecho habitual en todos los hogares. De modo, que su sostenibilidad y su eficiencia son esenciales para reducir las emisiones a la atmósfera y ahorrar dinero.

La eficiencia energética y la sostenibilidad del planeta pueden ir de la mano.
Para que podamos alcanzar este objetivo, tanto personal (de ahorro) como global (medioambientalmente) puedes seguir los siguientes siete consejos:

1. Limpia los filtros

Ya tengas un sistema de aire acondicionado por conductosportátil o un sistema split, tener los filtros sucios reducirá su eficiencia y aumentará el consumo eléctrico. Pasa revisión mensual a los filtros HVAC y cámbialos si es necesario cada tres meses.

2. Revisiones anuales

Si tienes un sistema central por conductos, pide ayuda a un profesional para que realice una revisión anualmente. Un profesional será capaz de diagnosticar las posibles ineficiencias antes de que gastemos más dinero de la cuenta en nuestra factura de la luz.

3. Se realista

Enfriar una habitación con un solo aparato de aire acondicionado requiere de mucha menos energía (y gasto) que con un sistema de aire acondicionado central para toda la casa. Consulta cuales son las distintas soluciones para tus necesidades, y elige la más eficaz y eficiente.

4. Usa un termostato programable

Puedes programar tu aparato para que se ponga en funcionamiento 30 minutos antes de que lleguemos a casa y las estancias vayan alcanzando la temperatura deseada de forma progresiva. En ocasiones, cuando llegamos acalorados y la temperatura de la casa es demasiado alta, ponemos el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas que aumentan considerablemente el consumo.

5. Luces

Apagar las luces puede ayudar a reducir la temperatura, sin embargo tener en cuenta el sol entre por las ventanas puede jugar un papel importante. A pesar de que puede resultar un poco neurótico estar todo el día abriendo y cerrando las ventanas en función de por donde del sol, puede marcar mucho las diferencias.

6. No olvides el ventilador

Confiamos en los aparatos de aire acondicionado, pero tener la ayuda de algún ventilador suplementario, no hace daño a nadie. Usarlos para hacer circular el aire frio implica que no tendremos la necesidad de aumentar el chorro del aire acondicionado. Utilizan mucha menos energía que un aparato de aire acondicionado, de modo que tener uno siempre a mano es una opción muy inteligente.

7. Pide el consejo de especialistas

No es lo mismo enfriar una habitación pequeña que refrigerar una habitación más grande a la que le esté dando el sol directamente durante la mayor parte del día. En función de nuestras necesidades específicas nos deberemos decantar por una opción u otra.
Si no deseas pasa un calor insoportable o pagar facturas de la luz astronómicas, pon en práctica estos consejos: ahorrarás más energía y contribuirás a la sostenibilidad del planeta.